Posteado por: muñecarusa | 11 Diciembre 2008

Impaciencia

Es inútil querer intentar luchar contra el tiempo y a veces pienso que lo único que nos queda es la resignación de pensar que es quien nos domina y dirige: el tiempo lo dirá, el tiempo pone a cada uno en su lugar, el tiempo lo cura todo, … y ante la incapacidad de poder influir sobre él tenemos el inevitable impulso de pensar siempre con actitud de futuro, el mañana, el después, … Proyectos, metas, objetivos, esperanzas y deseos se sustentan de un pensamiento proyectado hacia el futuro.

Mentalmente viajamos por un camino a través del tiempo para visualizar un posible escenario deseado y en ese mismo instante de ensoñación el presente se nos escapa entre los dedos. Un presente que hasta solo hace un momento era futuro, un futuro con el que soñamos alguna vez en el pasado. Un futuro que es palpable y que se materializa en vida real ahora mismo.

Desde hace un tiempo pienso que no existe límite al inconformismo, no existe un punto en el cual uno deja de pensar en lo que necesitaría que cambiase, no existe un momento en el que te sientes plenamente satisfecho sin aspirar a algo más porque no se puede tener todo (o, como yo digo, es muy difícil de conseguir). Sin embargo, no lo considero un defecto, todos aquellos que han conseguido 2 es porque no se conformaron con 1 pero es necesario ser paciente y saber esperar.

La espera y la incertidumbre me matan y necesito que, en general, las cosas se asienten con algo de brevedad cuando raramente se produce así y me siento como una niña sentada en el asiento trasero del coche preguntando cada diez minutos si falta mucho.

Y no aprendo que las cosas llegan, unas veces más tarde y otras más temprano, y no aprendo que el que espera desespera, y no aprendo que mi futuro lo manejo yo desde el presente ….

… y no aprendo que tú ya no volverás….

Música, maestro!

Piratas – Tan fácil


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías