Días tratando de quitarle el polvo acumulado a este rincón sin éxito sólo puedo decir que la intención es no dejarlo morir. El otoño es estación para reiniciar y para la renovación. No puedo prometer, pero la verdad es que ganas no me faltan de hacer de esto un lugar más acogedor. Los últimos meses han sido una revolución sin casi tiempo para mi ni para mi muñeca.
Ahora que todo se va asentando en su lugar y las energías se aplacan llega la calma y el momento de retomar viejos hábitos. Tengo ganas de vestirla de arriba a abajo.
Nos leemos pronto.


